Nuestra ley de sociedades de capital, norma que regula la organización y funcionamiento de las sociedades anónimas y limitadas, no recoge una regulación detallada sobre la posibilidad de celebrar reuniones de las juntas o consejos de administración de sociedades anónimas o de responsabilidad limitada por medios telemáticos.

Por Idoya Fernández

Nuestra ley de sociedades de capital, norma que regula la organización y funcionamiento de las sociedades anónimas y limitadas, no recoge una regulación detallada sobre la posibilidad de celebrar reuniones de las juntas o consejos de administración de sociedades anónimas o de responsabilidad limitada por medios telemáticos. Únicamente existe alguna breve mención sobre pactos estatutarios de asistencia telemática o voto por medios de comunicación a distancia para las juntas de accionistas de sociedades anónimas (arts. 182 y 189 LSC) y anónimas cotizadas (en el título XIV de la LSC).

En los últimos años el legislador se ha preocupado de regular la página web corporativa, pero no ha dedicado atención al posible uso de nuevas técnicas de comunicación para las reuniones de los órganos sociales (la junta de socios o el consejo de administración). Su regulación legal parte, a día de hoy, de un escenario de reuniones presenciales de los socios y consejeros y de elaboración de sus actas en papel. Tras una lectura de las normas legales, probablemente nos preguntemos: ¿puedo yo, junto con mis socios de una sociedad de responsabilidad limitada española, celebrar la junta por videoconferencia?; esto es, ¿puedo sustituir la presencia física de todos los socios en el domicilio de la sociedad por la asistencia a distancia de algún socio por videoconferencia? ¿O es posible que un socio vote o delegue su voto por medios telemáticos?

La Resolución de la Dirección General de Registros y del Notariado de 19 de diciembre de 2012, publicada en el BOE del pasado 25 de enero, responde a estas preguntas. Concluye que es perfectamente válido incluir en los estatutos de una sociedad de responsabilidad limitada la posibilidad de asistir a una junta de socios por videoconferencia o la delegación del voto por este mismo medio, siempre que se cumplan determinadas cautelas: que se garantice la identidad del socio que asiste por videoconferencia, en el primer caso, y que quede constancia en soporte grabado, en el segundo caso.

En el caso resuelto por la Dirección General, varios socios habían constituido una sociedad de responsabilidad limitada española. Uno de los socios era de nacionalidad india y residía en dicho país. La intención era clara: el socio extranjero quería tener la posibilidad de asistir a las juntas de su sociedad por medios telemáticos (en concreto, por videoconferencia). Para ello, los socios incluyen un pacto estatutario expreso con dicha posibilidad. El Registrador Mercantil deniega la inscripción de las cláusulas de los estatutos sociales que regulaban la posibilidad de asistir a la junta por videoconferencia o la delegación de voto mediante videoconferencia. Con el argumento de que la ley de sociedades de capital únicamente había previsto expresamente esta posibilidad para las sociedades anónimas (y no para las limitadas), el Registrador concluye que no era admisible su inclusión en los estatutos de sociedades de responsabilidad limitada. Ello significaba en la práctica que el socio residente en India debía coger un avión cada vez que quisiera asistir a una junta de socios de la sociedad española o delegar por escrito su representación a una persona residente en España. La Dirección General de Registros y del Notariado estima parcialmente el recurso en los términos comentados y admite las cláusulas estatutarias de asistencia a la junta o delegación de voto por videoconferencia en las sociedades limitadas.

Compartimos los argumentos de la Dirección General en esta resolución. El hecho de que la ley solo regule la asistencia a la junta por videoconferencia para las sociedades anónimas no puede conducir a la conclusión de que dicha posibilidad está prohibida para las sociedades limitadas. Las sociedades de responsabilidad limitada son sociedades capitalistas, naturalmente cerradas, donde la autonomía de la voluntad de los socios para regular sus relaciones debe ser respetada, en tanto no perjudique a los acreedores, ni vulnere los (llamados) principios configuradores del tipo social (que la ley menciona en su art. 28, pero no enumera). La máxima podría ser que “lo natural en el tipo social de la anónima debe estar permitido en la limitada -y viceversa-, salvo prohibición expresa”. Además, debemos recordar que las leyes deben ser interpretadas conforme a la realidad social del tiempo en que deben ser aplicadas (art. 3 Código Civil).

Terminamos con una recomendación práctica: recoja expresamente en los estatutos de su sociedad la posibilidad de utilizar medios telemáticos para la asistencia a las reuniones de la junta o del consejo y para la emisión o delegación del voto. A la hora de incluir esta regulación, tenga en cuenta las cautelas mencionadas más arriba: el medio utilizado debe garantizar la identificación de los socios y, en caso de delegación, es necesario que quede constancia en algún medio o soporte grabado para su posterior prueba.