Existe una opinión generalizada optimista sobre la recuperación del sector inmobiliario.  La crisis ha dejado muchas víctimas en su largo e intenso recorrido por el sector, así como un regusto amargo y desconfianza, pero lo cierto es que desde 2014 se vislumbran más luces que sombras en el sector,  provocadas por el interés de la inversión internacional en nuestro país.