El Reglamento europeo sobre sucesiones, que ha entrado en vigor recientemente, se ha promulgado con el fin de suprimir las dificultades derivadas de los conflictos normativos y judiciales que afectan las sucesiones de carácter transfronterizo en el marco de la Unión Europea. Sin embargo, después de un año de vida, conviene preguntarse cuál ha sido la verdadera repercusión del Reglamento en dichos ámbitos.