La nueva ley de seguridad cibernética china, que entrará en vigor el próximo mes de junio, reforzará aún más el control de las autoridades chinas sobre Internet; lo que muchos han interpretado como un paso atrás para la innovación del país, pues se cree que esta nuevo texto legislativo conducirá a un autoaislamiento tecnológico de China frente al resto del mundo.

De hecho, la Cámara de Comercio Europea ya ha manifestado que está "preocupada porque la nueva ley obstaculice la inversión extranjera y los negocios que operan en y con China".

Entre otras rigurosas medidas, la nueva ley de seguridad cibernética obliga a las empresas proveedoras de servicios de Internet a almacenar dentro de las fronteras chinas todos los datos que éstas recojan en el territorio chino, de modo que todo almacenamiento de información fuera de China deberá ser previamente aprobado por el Gobierno, bajo pena de sanciones tales como el cierre del negocio o la revocación de la correspondiente licencia.

Asimismo, la nueva ley requerirá a los servicios de mensajería instantánea, como por ejemplo Whatsapp o WeChat, que obliguen a sus usuarios a registrarse con sus nombres reales a fin de identificar cada uno de los usuarios y, en su caso, a censurar aquellos contenidos “vetados” por el país.

Más allá de lo estrictamente contemplado en la ley, se prevé también la posibilidad de que las agencias gubernamentales emitan nuevas directrices de seguridad cibernética cuando lo estimen necesario. Se obliga también a las empresas proveedoras de servicios de Internet a proporcionar apoyo técnico y asistencia a los cuerpos de seguridad o agencias de inteligencia chinas a fin de “salvaguardar la seguridad nacional e investigar crímenes”.

A través de este blog, haremos un seguimiento de las novedades que puedan surgir al respecto.

Autora: Clàudia Ros